¿No os ha pasado que de repente encontráis algo escondido en los cajones?

Pues eso me ha pasado a mi con estos rotuladores, los compré hace siglos, para escribir el nombre en unas pizarras que hice Y ahí que los dejé.... Hasta ayer.
Me dio el punto y decidí enseñárselos a las enanas.
Cogimos un bote para decorarlo y que brillase en la oscuridad. Claro, como les dije que los rotus brillaban en la oscuridad, ahí que cogieron ellas los rotus para ver si brillaban jajaja.

A la pequeña le costó mucho manejar los rotuladores, a la mayor se le dio mejor. Una vez acabado, lo llevamos frente a la luz y luego les enseñé como brillaban en la oscuridad.



Inmediatamente, la mayor, decidió que si brillaba el bote, brillaban los rotus y los puso en la luz, por supuesto, luego lo comprobamos, aunque en la foto no se aprecia mucho, sí que brillan en la oscuridad.




A la mayor le ha encantado descubrir un material que brilla en la oscuridad y que ella puede manejar, a la pequeña no tanto, aunque al final ya se los llevó a su habitación para experimentar en la intimidad (miedo me da lo que resulte de eso jejeje)





